Órbita aporta una forma rotunda sin necesitar una composición recargada. La superficie mate recoge la luz de manera suave y hace visibles las pequeñas variaciones propias de la cerámica.
Un objeto para cambiar el ritmo
Puede mostrarse vacío como pieza escultórica o acompañarse de ramas de porte sencillo. Funciona especialmente bien sobre madera natural, piedra y fondos neutros.



